jueves, 4 de diciembre de 2008

Importancia del profesor en la anseñanza-aprendizaje.


EL PROFESOR

EDUCADOR PROFESIONAL

La actividad del profesor no se limita a la docencia.
Actúa sobre el conjunto de la personalidad del estudiante para formarlo en todas las dimensiones.
Le compete intervenir sobre la personalidad como sujeto personal y
miembro de una comunidad.
Existen otros profesionales de la educación. También requieren de una preparación específica para realizar su actividad.

¿Qué distingue a un educador profesional?

Profesional es aquella persona que realiza unas determinadas tareas, aplicando conocimientos científicos y técnicos, obteniendo un beneficio económico.
Características que definen la profesionalización.

1. Delimitación de un ámbito propio de actuación.
2. Preparación específica.
3. Compromiso de actualización.
4. Derechos sociales.
5. Autonomía en la acción.
6. Compromiso deontológico.

Funciones docentes.

Responsabilidad directa en la instrucción cultural de sus estudiantes.
Actividades del profesor:

1. Funciones didácticas: planificación, aplicación y evaluación.
2. Función tutorial: atención personalizada del alumno.
3. Relaciones con el entorno: intra y extra centro escolar.
Enseñanza realista y contextualizada.
4. Formación permanente e innovación didáctica.
Personalidad del profesor.

Considerando la trascendencia de la labor que desarrolla el profesor se requiere que el docente tenga ciertas características personales.

1. Estilo cognitivo: preferencia por ciertas materias y nivel de enseñanza.
2. Estilo de aprendizaje autónomo o dependientes.
Autoconcepto: paradigma mediacional.
Sujeto reflexivo.
Con creencias y actitudes previas.
Toma de decisiones profesionales.
Los Fines en Educación.

La Teoría del Bien.

"Todo arte y toda investigación, igual que toda acción y toda deliberación consciente, tienden, al parecer, hacia algún bien… el bien es aquello a que tienden todas las cosas". Aristóteles.
El bien coincide con el fin.
El bien supremo coincide con la felicidad.

Teleología educativa.

Al preguntarnos ¿qué es la educación?, hacíamos referencia al para qué del proceso educativo.
El problema del fin desborda el ámbito de la pedagogía. Es propio de la filosofía, porque se sitúa en el campo del deber ser.

Al hablar de perfección, intencionalidad estábamos abordando el fin de la educación.
La educación pretende perfeccionar al ser humano. Ésta se justifica por la comprensión del ser humano.

La educación tiene que partir de la idea de hombre, del para qué de su existencia y del sentido que ella tiene.

Toda acción educativa es consecuencia de un planteamiento antropológico.
El problema del fin de la educación es primordial.
El fin de la educación es aquello que persigue y aquello por lo que se realiza.
Constituye el término y el principio del proceso educativo.
El fin es lo primero en la intención y lo último en la consecución.
El fin de la educación es el perfeccionamiento del ser humano.
¿Qué entendemos por perfeccionamiento?

La dificultad surge al determinar qué lo perfecciona.

El fin de la educación está condicionado por la antropología que la sustenta.
El fin en cuanto término de la acción le da sentido.

La acción se promueve por la tensión al logro del fin, éste es orientador de la acción.
Si las acciones se ajustan a un fin, son consideradas medios para su consecución
Una vez que el fin es conocido y apetecido, se plantea el proceso de actos que permitirán su logro.
El proceso educativo debe ser ordenado, planificado y programado racionalmente.
Es contrario a la improvisación.
EDUCACIÓN MARISTA

El Estilo Educativo Marista fue impulsado por el francés Marcelino Champagnat, en el año 1817, fundamentalmente pretende entregar valores, a través de la sencillez, el espíritu de familia, el amor al trabajo, la pedagogía de la presencia y el cariño a María… Esta teoría evangelizadora, pretende la formación de buenos cristianos y virtuosos ciudadanos, por medio del protagonismo en su educación, de manera responsable, crítica y creativa, que participen dentro de la comunidad, amante de la justicia y de la paz, conscientes ecológicamente. Cada Escuela Marista es un espacio de diálogo entre fe y cultura.
La Teoría Marista está inspirada en el evangelio de Jesucristo. Principalmente busca la integridad del ser humano, se basa en que para educar bien, se debe amar a los estudiantes y de forma igualitaria. La Educación Marista ve al hombre como un ser libre y original, investido de dignidad, responsabilidad y esperanzas.

Esta también pretende dar respuesta a los problemas que sufre nuestra sociedad, entre estos hayamos:

* Carencia de sentido en la vida.
* Carencia de esperanza en el futuro.
* Carencia de valores sólidos.
* Pobreza de relaciones cercanas auténticas.
* Precariedad de la vida familiar.
* Escasez de referentes y modelos de identificación.
* Ausencia de compromiso social.
* Ausencia de espíritu crítico.

Entre las características de la PEDAGOGÍA MARISTA, encontramos la Pedagogía Integral: educar al niño en todas sus dimensiones y facultades. Pedagogía Marial: esta agrupa a la presencia pedagógica (presencia preventiva y acompañadora del proceso educativo, el profesor se asimila al ángel de la guarda). La sencillez (simpatía natural y respeto hacia el otro). El espíritu de familia (en las escuelas existe un ambiente familiar, que entrega confianza al niño). El cuarto amor al trabajo (trabajar para ayudar a los demás y darles ese ejemplo a los niños). Por último el cariño a María ( su ternura, nos da confianza, que reina en cada escuela marista).

Pedagogía Participativa: pretende que el niño sea protagonista de su educación, como la de su grupo.
Pedagogía del testimonio: el testimonio personal sobre la fe, cultura y vida es más necesario que cualquier actividad.
Una pedagogía que forma parte de la vida y se orienta para la vida: se preocupa que el alumno aprenda a aprender a partir de la vida.
Esta educación pretende: Educar y a la vez, entregar una visión cristiana a todo aspecto de la vida, busca el mejoramiento tanto de la educación como de la vida, a través de la entrega de valores, la enseñanza del respeto, la fe, la cultura. Busca una sociedad más humana y justa.
H .MATURANA.

Nacido en Santiago, Chile, estudió medicina y biología en la Universidad de Chile, que amplió en el campo de la anatomía y neurofisiología en el University College de Londres.Se doctoró en biología por la Universidad de Harvard (1958). En 1960 regresa a su país como docente de biología en la Universidad de Chile.
Investiga en los sistemas biológico perceptivos de distintos animales y el procesamiento de la información en el cerebro. La biología y la neurofisiología de los procesos cognitivos. Junto con un antiguo alumno y discípulo, el también chileno Francisco Varela, publica De máquinas y seres vivos (1972) y El árbol del conocimiento (1984), en los que dan a conocer el concepto de 'autopoiesis' aplicado a los seres vivos.

TEORIA.
Inicio dos caminos de investigación, uno en una serie de estudios anatómico y fisiológicos del sistema visual de las aves, y otro en el intento de caracterizar la organización de los seres vivos como sistemas autónomos.
. Así invento la palabra "autopoiesis" para capturar el hecho de que los seres vivos son sistemas autónomos como redes discretas de producciones moleculares en las que las moléculas producidas con sus interacciones constituyen la misma red que las produjo y especifican su extensión en un AUTOPOIESIS. La explicación de lo vivo.

La autopoiesis (del griego αυτο-, auto, "sí mismo", y ποιησις, poiesis, "creación" o "producción"), es un neologismo, para designar la organización de los sistemas vivos. Es decir que la autopoiesis es la condición de existencia de los seres vivos en la continua producción de si mismos ámbito de continuo flujo molecular. Esta propiedad de los sistemas de producirse a sí mismos es la autopoiesis y define el “acoplamiento” de un sistema a su entorno.
La autopoiesis designa la manera en que los sistemas mantienen su identidad gracias a procesos internos en que auto-reproducen sus propios componentes Estos sistemas están abiertos a su medio porque intercambian materia y energía pero simultáneamente se mantienen cerrados operacionalmente, pues sus operaciones son las que lo distingue del entorno. No obstante, son autónomos en sus operaciones debido a la capacidad que tiene el sistema de reaccionar a los estímulos del medio que lo rodea.
Así proponen un criterio de clasificación de los seres vivos que alude a un nivel lógico, se centran y plantean fijar la atención en su Organización.

La organización. Es el conjunto de “relaciones que tienen que existir o darse para que ese algo sea” . La organización es la que, como observadores, nos permite clasificar a las distintas unidades como representantes de una clase en tanto distinguimos en dicha unidad la presencia de las relaciones mínimas establecidas como características de dicha clase. Por tanto la organización característica de los seres vivos es la autopoiesis.
Por tanto Un ser vivo, es un sistema dinámico ya que esta en constante cambio estructural, lo cual implicara una constante variación de los dominios estructurales definidos de esta. Aun en cada momento los dominios estructurales serán definidos por la estructura permanente en ese instante, dicha variación permanente de los dominios es una característica propia de los sistemas dinámicos vivos y no vivos.
La determinación estructural de las unidades autopoiéticas tiene una consecuencia importantísima en el terreno gnoseológico. el dominio de todos los cambios (Unidad autopoietica) puede sufrir al compensar perturbaciones, es su dominio cognoscitivo, en la medida en que toda conducta puede ser observada, pasa ha ser expresión de conocimiento, es así que todo conocimiento es conducta descriptiva.
Todos los seres vivos poseen la autopoiesis, y también el hombre ( maquina), pero este es capaz de salir de si mismo y observarse a si mismo y todo lo que lo rodea es cpaz de relacionarse, amar, ect. Ahora veremos las características del hombre (observador).

Ø El OBSERVADOR EXTERNO (HOMBRE).
Se encuentra afuera, observa desde fuera y no se correlaciona con la lógica de algo que funciona internamente. El objetivo, finalidad o función de una persona (máquina) no es una propiedad de la maquina, sino es el dominio descriptivo del observador. Las conductas observadas no es algo que la unidad hace, sino que corresponde a la descripción de los movimientos del organismo en relación a un ambiente especificado por el Observador. Su acto cognoscitivo es una acción efectiva en el dominio en que el como observador espera que se de la respuesta, ( conducta).
El observador por poseer un sistema nervioso complejo le permite:

Ø Posee un lenguaje, dominio consensual de coordinación de acciones..
Ø Establecer todo tipo de fenómenos sociales.
Ø Posee “Emociones” que son internas, constituyen posturas corporales dinámicas a travès de las cuales tienen lugar ...acciones e interacciones. El emocionar está detrás de todo el quehacer humano.
Ø Posee el proceso de auto-organización el que produce el reconocimiento de la realidad desde muchos dominios.
El observador se constituye como fuente de realidad, de dominios de realidad que él trae a la mano de sus distinciones en el lenguaje. Y su posibilidad de hacer experiencia, le abre las puertas del conocimiento y a la construcción de su identidad personal.

LA EDUCACION SEGÚN MATURANA.
Biología de la educación: somos sistemas determinados en nuestra estructura y, por lo tanto, que hay ciertos fenómenos que no ocurren dentro del cuerpo sino en las relaciones con los otros y el lenguaje es un dominio de coordinaciones conductuales consensuales de coordinaciones conductuales consensuales.

¿QUÉ ES EDUCAR?
El educar se constituye en el proceso en el cual el niño o el adulto convive con otro y al convivir con el otro se transforma espontáneamente, de manera que su modo de vivir se hace progresivamente más congruente con el del otro en el espacio de convivencia el educar ocurre, en todo tiempo. Por tanto la educación es un proceso continuo que dura toda la vida y que hace de la comunidad donde vivimos un mundo espontáneamente conservador en lo que al educar se refiere.

¿Cómo lograrlo? Eso es fácil: viviendo ese espacio de convivencia. Vivamos nuestro educar, de modo que el niño aprenda a aceptarse y respetarse a sí mismo al ser aceptado y respetado en su ser porque así aprenderá a aceptar y respetar a los otros.

Fin ultimo de la educación.

es que cada educando aprenda a ser un ser humano. Esto quiere decir que sea capaz de actuar sistemáticamente teniendo como emoción subyacente el amor, y la capacidad de reconocimiento de las propias limitaciones y posibilidades que su biológica impone a su capacidad de conocer. Es importante la presencia de la emoción básica, la aceptación del otro como legítimo otro.

ROL DEL EDUCADOR EN EL APRENDIZAJE.

La tarea del educador encuentra su fundamento en su deseo que el educando recorra el camino de interacción que lo llevará a constituirse como un ser humano en sentido propio.
la responsabilidad del profesor es básica, en su interactuar constante con el educando de acuerdo al emocionar que desea que éste desarrolle de manera permanente, buscando que educando se acepte así mismo y al otro como legítimo otro.


























jueves, 27 de noviembre de 2008

domingo, 16 de noviembre de 2008

La educación según el Concilio VAticano II.

La Educación según el Concilio Vaticano II

La declaración sobre educación cristiana del concilio Vaticano II «Gravissimum Educationis», presentaba los principios de la educación cristiana. Estas son algunas de sus directrices:- Todos tienen derecho inalienable a una educación.- Una educación verdadera tiene como objetivo la formación de la persona humana en la búsqueda de su fin último y del bien de las sociedades.- Todos los cristianos tienen derecho a una educación cristiana. Esto no se reduce a una mera maduración de la persona humana sino también a la meta de permitir al bautizado el hacerse más consciente del don de la fe que ha recibido, y aprender además cómo rendir culto a Dios y conformar sus vidas personales según el hombre nuevo creado en la justicia y la santidad de la verdad.- Los padres tienen la muy seria obligación de educar a sus descendientes y se les debe reconocer como los primarios y principales educadores.- Entre todos los instrumentos educativos, la escuela tiene una importancia especial. - La escuela está pensada no sólo para desarrollar con especial cuidado las facultades intelectuales sino también para formar la capacidad de juzgar con rectitud, para entregar el legado cultural de las generaciones precedentes, fomentar el sentido de los valores y preparar para la vida profesional.- Los padres tienen el derecho primario e inalienable y la tarea de educar a sus hijos, y deben gozar de verdadera libertad en su elección de escuelas. En consecuencia, los poderes públicos, que tienen la obligación de proteger y defender los derechos de los ciudadanos, deben considerar, en su preocupación por la justicia distributiva, que los subsidios públicos se utilicen de tal manera que los padres sean verdaderamente libres de elegir según sus conciencias las escuelas que quieran para sus hijos.- La Iglesia tiene en alta estima a aquellas autoridades civiles y sociedades que, considerando el pluralismo de la sociedad contemporánea y respetando la libertad religiosa, ayudan a las familias de manera que la educación de sus hijos se pueda impartir en todas las escuelas según los principios morales y religiosos individuales de las familias.- La escuela católica persigue metas culturales y la formación humana de la juventud. Pero su función propia es crear para la comunidad escolar una atmósfera especial animada por el espíritu evangélico de libertad y caridad

Mensaje para los educadores de San Juan Bosco.

MENSAJE PARA LOS EDUCADORES .
Trabajé siempre con amorDe las cartas de San Juan Bosco, presbítero(Epistolario, Turín 1959, 4, 201-203)
Si de verdad buscamos la auténtica felicidad de nuestros alumnos y queremos inducirlos al cumplimiento de sus obligaciones, conviene, ante todo, que nunca olvidéis que hacéis las veces de padres de nuestros amados jóvenes, por quienes trabajé siempre con amor, por quienes estudié y ejercí el ministerio sacerdotal, y no sólo yo, sino toda la Congregación salesiana.¡Cuántas veces, hijos míos, durante mi vida, ya bastante prolongada, he tenido ocasión de convencerme de esta gran verdad! Es más fácil enojarse que aguantar; amenazar al niño que persuadirlo; añadiré incluso que, para nuestra impaciencia y soberbia, resulta más cómodo castigar a los rebeldes que corregirlos, soportándolos con firmeza y suavidad a la vez.Os recomiendo que imitéis la caridad que usaba Pablo con los neófitos, caridad que con frecuencia lo llevaba a derramar lágrimas y a suplicar, cuando los encontraba poco dóciles y rebeldes a su amor.Guardaos de que nadie pueda pensar que os dejáis llevar por los arranques de vuestro espíritu. Es difícil, al castigar, conservar la debida moderación, la cual es necesaria para que en nadie pueda surgir la duda de que obramos sólo para hacer prevalecer nuestra autoridad o para desahogar nuestro mal humor.Miremos como a hijos a aquellos sobre los cuales debemos ejercer alguna autoridad. Pongámonos a su servicio, a imitación de Jesús, el cual vino para obedecer y no para mandar, y avergoncémonos de todo lo que pueda tener incluso apariencia de dominio; si algún dominio ejercemos sobre ellos, ha de ser para servirlos mejor.Éste era el modo de obrar de Jesús con los apóstoles, ya que era paciente con ellos, a pesar de que eran ignorantes y rudos, e incluso poco fieles; también con los pecadores se comportaba con benignidad y con una amigable familiaridad, de tal modo que era motivo de admiración para unos, de escándalo para otros, pero también ocasión de que muchos concibieran la esperanza de alcanzar el perdón de Dios. Por esto, nos mandó que fuésemos mansos y humildes de corazón.Son hijos nuestros, y, por esto, cuando corrijamos sus errores, hemos de deponer toda ira o, por lo menos, dominarla de tal manera como si la hubiéramos extinguido totalmente.Mantengamos sereno nuestro espíritu, evitemos el desprecio en la mirada, las palabras hirientes; tengamos comprensión en el presente y esperanza en el futuro, como nos conviene a unos padres de verdad, que se preocupan sinceramente de la corrección y enmienda de sus hijos.En los casos más graves, es mejor rogar a Dios con humildad que arrojar un torrente de palabras, ya que éstas ofenden a los que las escuchan, sin que sirvan de provecho alguno a los culpables.
Jesús: "El que acoge un niño en mi nombre me acoge a mi" -Mt 18,5